domingo, 26 de octubre de 2008

Me encanta hacer exámenes...

...y ver a mis alumnos de bachillerato esforzándose mientras intentan resolver los problemas que les planteo. Problemas de dibujo técnico, ¡¡oh, que bella asignatura!! Me encanta verlos mientras piensan y deciden qué datos son los importantes, mientras dibujan sus figuras de análisis, que son como pequeñitos planos del tesoro que les llevarán, si sus razonamientos son correctos, a encontrar la solución. Me chifla ver la cara de felicidad cuando dan con el quid de la cuestión, me pirra ver cómo poco a poco sus caras de desconcierto inicial se van tornando en la viva imagen de la satisfacción según van avanzando en el examen. Y me gusta darles pistas cuando veo que un problema se les atraganta un poco, no puedo evitarlo...

Un buen problema es como un pequeño enigma por resolver, al final del cual se obtiene un perfecto dibujito, una pequeña obra de precisión. Y siempre hay quien los resuelve de un modo insesperado, original y elegante:

¡Nos ofrecen una nueva visión del mundo, como en una buena obra de arte!

¡¡Me encanta hacer exámenes!!

¿A vosotros no?

8 comentarios:

Gato de Guardia dijo...

Pues a mí me encanta-chifla-pirra-gusta esta idea de blog. Larga vida. Me dispongo a afilarme los colmillos para cuando tenga más tiempo de incarle el diente. Enhorabuena.

Joselu dijo...

A veces cuando estoy cuidando un examen y ellos están concentrados en las cuestiones, me paseo entre las mesas mirándoles atentamente. No puedo evitar que me surja una sonrisa pícara al verles echar humo por las orejas.

Un profe cualquiera... dijo...

Gracias, gato, espero que de vez en cuando le des un vistazo al blog.
(La incertidumbre por si te leerán, que chungo...)

Pantagruel dijo...

Hola profe, dos meses en verano, más 20 días por pascua de navidad y otros tantos por pascua de resurrección, más santo tomás de aquino, más el día del profe, más la semana blanca, más... en fin que no está nada mal, y de 15 a 30 de junio y de 1 al 20 de septiembre se va al cole o al IES, pero sin niños, que sería como ir a la consulta o al hospi sin enfermos...

No me parece mal por vosotros, sino por los que no gozamos de eso, aunque no sé, quizás tanta depresión y quemazón entre enseñantes se deba a tanto "in and out". Es posible que un trabajo más constante os mantuviese en mejor forma.

Por tu ilusión se percibe que eres joven, ánimo y aprende del Joselu.

Un profe cualquiera... dijo...

Gracias, Pantagruel, por tus comentarios, y espero que vuelvas por aquí alguna vez.
Del 1 al 20 de septiembre son las fechas en las que yo más trabajo del año, porque un profesor, supongo que como un médico, no trabaja sólo cuando tiene clientela. ¿En qué curras tú?

Saludos.

(Animoso y en la cuarentena)

Gato de Guardia dijo...

Pues yo, que soy mucho más gandul que los que me preceden, ayer me pasé por el teatro y vi una obra maravillosa que os recomiendo. Es de Robert Lepage. Yo vi la primera parte (entresemana la programan dividida) pero la obra dura nueve horas (más que un día de cole, je, je) y es sin duda una experiencia inolvidable, porque este tipo es un genio que deja huella. Se puede ver entera el fin de semana en el Teatro Madrid, junto a la Vaguada, aunque no sé si habrá entradas.

Pantagruel dijo...

Probablemente los médicos trabajan en muchas ocasiones sin el enfermo delante, pero seguro que la parte con el enfermo es la más dura...

Yo trabajo en algo que une ciencia y arte, dicen.

Anónimo dijo...

Qué razón tienes... Y qué crueles somos... Y pensar que yo lo pasaba fatal con los exámenes de la carrera hasta hace poco, y que lo pasaré peor todavía en las oposiciones... Pero es que se disfruta tanto desde la otra perspectiva! jajaja Y se aprende mucho también.
Entonces ¿tu mujer es profesora también? Dios mío, creo que es la pesadilla de cualquier hijo...
Atentamente, Inma