miércoles, 4 de febrero de 2009

Gravedad

Al final de esta mañana, cuando ya había encarrilado la clase en 3ºA y tenía a todos los chicos y chicas trabajando, me fijo en una mancha blanca en una pared: alguien ha estallado contra ella un Tippex.


-”¿Y aquí, qué ha pasado? “, pregunto. Nadie contesta, pero veo que Alejandro mira hacia su izquierda, a Marc, que no ha levantado la cabeza de su dibujo mientras yo hablaba. 


-”¿Qué es lo que ha pasado, Marc?” le pregunto. 


Marc reacciona y me mira sorprendido de mi puntería, digamos.


-”Que se me rompió el bote de Tippex”, dice con franqueza, aunque intentando maquillar lo que ha pasado. 


Marc es más bien alto, delgado y guapo, con unos ojos de color azul claro que le vienen de sus antepasados de origen alemán. Lleva su pelo rubio muy rapado. Es un chico noble y no elude su responsabilidad, lo cual le agradezco. 


-”Pues habrá que limpiarlo, ¿no?” 


Él afirma con la cabeza. 


Sé que no va a haber problema, mañana cumplirá su palabra, ahí queda zanjado el asunto. Ahí queda zanjado hasta que Guillermo, el delegado del curso levanta la mano. 


-”Profe, es que en el cambio de clase” -comienza a explicarme- “a Marc se le ha caído el bote...” En este punto yo le paro. 


-”Alto, alto, Guillermo. Te agradezco tu interés por el caso. Pero cuando yo estudiaba, de eso hace ya muchos años y puede que las cosas hayan cambiado, aprendí que la ley de la gravedad siempre atrae a los cuerpos hacia abajo. ¿Sigue siendo así? Porque si no ha cambiado, no entiendo que algo se caiga y se golpee contra una pared.” Risas generales, Marc sonríe. 


-”Venga, seguid trabajando, por favor.” 


Ahora si parece que el caso está zanjado. Mañana se limpiará la pared. 

8 comentarios:

Clares dijo...

Cómo se apoyan entre ellos frente al poder del profesor... siempre me ha hecho gracia. Lo hacen, como en este caso, incluso contra toda lógica. Esto del tipex estampado contra la pared tiene su caña, pero a mí lo que más me gusta es cuando viene uno o una con la boca completamente lila o azul, o verde, porque, yo no sé qué estaría haciendo, se le ha roto el rotulador en la boca. ¿Se los comen como caramelos? Nunca he podido entenderlo. Yo de cría me comía una mina de lápiz de color para mezclarlo con el chicle y tintarlo de insólitos colores, pero aquello tenía un sentido y se conocía la técnica perfectamente.

Anónimo dijo...

Coincido con Clares, mi querido profe: la ley de la gravedad no tiene nada en hacer contra la ley de la clase. Esta ley domina todo el ambiente, creando una unidad en la que el profesor, por supuesto, no es miembro. Si esa unidad se ve amenazada, todos responden ante el peligro (en este caso, la ley de la gravedad).

Solución:hacer comprender que la ley de la gravedad debe ser parte de este código de normas en clase ;)

Faithfully, Inma.

PD: hablando de frases divertidas, yo tuve un profe que, cuando alguien hablaba en clase, le preguntaba "¿quieres dar clases de cómo volar? Por supuesto, sin motor, porque eso ya equivale a un nivel más avanzado" jajajajaja

Antonio dijo...

Luego te leo que estoy un poco liao.

Hasta luego.

Cristinaa dijo...

Jo, te firmé pero dió error y no tuve tiempo de volver a escribirlo...

Somos capaces de hacer cualquier cosa por tal de protegernos entre nosotros. Para que luego digan que no hay compañerismo...!!

Y, hablando de gravedad, hay por ahí una especie de "chiste" que es muy corto y algo malo, y creo que habrás escuchado. Pero por si acaso:
"Mi profesora me dijo que explicara la ley de la gravedad así que la tiré por la ventana"

Un besazo!

Un profe cualquiera... dijo...

Hola, Clares: sí, se apoyan incluso teniendo a la lógica en contra, son como maridos sorprendidos con sus amantes, jajaja. Ante una prueba irrefutable una negación incontestable. Así somos todos...
Un besazo.

Qué bueno eso de la ley de la clase, Inma, nunca lo había pensado pero es así absolutamente: un aula se rige por sus normas propias que son muy difíciles de quebrar. Y el trabajo es, como tu dices, hacer que esas normas coincidan con las normas de convivencia habituales. Gracias por tu visita de nuevo, besos.

Antonio, aquí estamos para lo que quieras. Te espero.

Hola Cristina: claro que existe el compañerismo, pero el más habitual es el compañerismo mal entendido, el que se parece más a las leyes del hampa: o estás conmigo o contra mí. El chiste es bastante malo, hay que reconocerlo. Algún día contaré yo otro peor. Gracias por tu visita y besos.

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

De nada por anticipado.
La ley de la gravedad no ha cambiado, pero la sobrevalorada picaresca española tampoco. Un saludo

Anónimo dijo...

solo me queda una duda .
se limpio la pared al día siguiente ??

Un profe cualquiera... dijo...

Hola, Antonio, gracias por pasar por aquí y enhorabuena por tu nuevo libro, que sea todo un éxito. Tienes razón, hay rasgos que nos definen como pueblo, jejeje.
Un saludo.

Anónimo, NO, no se ha limpiado la pared. Lo hemos intentado pero un Tippex seco es mucha tela. Vamos a probar con un disolvente especial, pero me da miedo que nos llevemos la pintura. A ver si hay suerte. Gracias por tu visita.