sábado, 7 de marzo de 2009

1, 2, 3...

1


   Teresa es profesora de francés. Es la jefa del departamento. Se jubilará al finalizar el curso que viene después de más de 20 años de docencia en nuestro instituto. En todo este tiempo Teresa ha vivido para su asignatura, entregada, motivada y exigente. El número total de alumnos de nuestro centro que cursan francés supera a la suma de alumnos del resto de institutos públicos del distrito, ¡ahí es nada! Nuestros chicos y chicas suelen tener buenos resultados en Selectividad, y se dice que salen con buen nivel. Teresa en buena medida se atribuye estos méritos y cree que sin su esfuerzo las cosas no serían así. Teme, además, que la situación empeore cuando ella ya no esté.

Teresa es una persona emprendedora y colaboradora: es una de las tres responsables de la biblioteca del centro, que funciona a pleno rendimiento; también ha realizado durante muchos años (y éste será uno de ellos) intercambios con Francia para sus alumnos más mayores. 

Si algún pero se le puede poner a Teresa, es que tiene un fuerte genio.


2


   Este año, al departamento de francés ha llegado una profesora nueva. Se llama Marian, debe rozar la cuarentena, y tiene ya unos cuantos años de docencia a sus espaldas. Es madre de un niño de la edad de mi hijo, y desde que llegó hemos charlado unas cuantas veces, no muchas, nuestros horarios no nos lo permiten. De ella he oído decir a Teresa que tiene un bonito acento francés, pero que le cuesta hacerse con las clases, que suele haber jaleo en ellas. 


Hace unas semanas, me encuentro a Marian por los pasillos, a última hora. Veo que tiene los ojos rojos. Cuando le pregunto qué pasa su cara se contrae en una mueca que me recuerda a los pucheros de los niños. Comienza a llorar y me cuenta que no aguanta más: tiene problemas con su jefa, Teresa. Me dice que cuestiona sus métodos pedagógicos, que no le da directrices claras de cómo actuar, que no la deja intervenir en las reuniones del departamento para dar sus argumentos, que la presiona continuamente, que la tilda de vaga e inútil. Vaga e inútil. Estas palabras utiliza.

La consuelo como puedo, le digo que debe hablarlo con ella, con el equipo directivo. Ella asiente sin convicción y parece que se tranquiliza, pero comprendo que sólo es momentáneo. Ninguna solución la he aportado. Únicamente algún vago consejo del que hasta yo mismo dudo. 


3


   Jueves a la hora del recreo. Al pasar por la puerta de Jefatura veo un nutrido grupo de alumnos que protestan. Son de 3º ESO B. Escucho lo que dicen: 


-”La semana que viene tenemos examen de francés y nos han dicho que nos entra hasta el tema 8, y nosotros no lo hemos dado. En 3º A sí lo han dado, pero nosotros vamos más lentos y todavía no hemos llegado. Dicen que este año el examen lo va a poner la jefa del departamento en vez de nuestra profesora. Pero eso no es justo porque...”


Siguen protestando mientras yo me dirijo a la cafetería.





15 comentarios:

Vero dijo...

Hola :)

Se me ocurre que la profe que se jubila dejó el listón muy alto :/
... aunque lo de vaga e inútil no me cuadra de la nueva. Tal vez lo sea, o no (...)
Lo del examen creo que no lo entiendo. ¿Una da clases y la otra pone el examen? (¿?) Si es así yo también me quejaría si no están en consonancia con los de los de las demás clases y en ambos casos.

Saludos.

Cristinaa dijo...

Menuda la que tienen montada...

Teresa puede pensar que Marian es vaga e inútil, pero no decírselo. Y lo que no se puede hacer es que ella le ponga el examen a un curso al que no le da clase, porque cada profesor dentro de el mismo tema hay cosas que complementa y otras que no da, es posible que, aparte del tema que no han dado, les pregunte algo más que tampoco. Que luchen esos alumnos, y ánimo a Marian!!
Teresa estará cansada de ver que no todo es como ella quiere, y ahora que solo le queda un año querrá hacer lo posible por conseguir que sí...

Un besazo!

Miguel dijo...

Bueno, creo que aquí pasa algo. Algo que no sabemos. Algo que tiene que ver con las relaciones humanas entre estas dos profesoras. Y esto es un tema muy difícil de solucionar. No se trata de decir si esta profesora lo hace bien, y la otra mal, el tema va más lejos. Hay algo entre ellas que las lleva a ponerse en contra la una de la otra. Una pena. Porque los que salen perdiendo son los alumnos.
Un abrazo.

Marta dijo...

Por lo que he leido, creo que Teresa se siente la reina destronada, simplemente eso. Ve que pronto desaparecerá del instituto, que esta chica nueva lo hace bastante bien y que pronto se olvidarán de ella el alumnado.

Sólo decirle a la chica nueva que yo de ella utilizaría la siguiente táctica: delante de Teresa, si si si lo que tu digas, luego que haga lo que le de la gana, para eso es ella la profe de sus cursos, no Teresa. Y que aguante un poco que pronto se jubilará, ah! y que esos roces pasan en todos los trabajos
;-)

Un abrazote, y ya nos contarás qué tal sigue la historia...

Anónimo dijo...

Tres versiones de la realidad... Cada una con su verdad... Tan contradictorias...

La parte peor parada: los estudiantes, sin duda (como siempre ocurre en estas refriegas entre profesores...) Y mi profe cualquiera (no me gusta llamarte así...) en medio de todo el lío... También con sus propias opiniones sobre el tema, claro (no se puede evitar... Somos personas).

¿Tú qué opinas? No sé mucho sobre el tema, pero me parece vergonzoso... (sigo teniendo alma de estudiante, a pesar de mi corazón docente)

Un abrazo de tu lectora Inma.

Un profe cualquiera... dijo...

Vero, lo del examen es fácil de entender: en la programación didáctica de la asignatura para cada curso se detallan unos contenidos y unos objetivos (además de otras cosas) que se han de ver y se han de alcanzar. Es frecuente que en los departamentos didácticos los exámenes de evaluación se hagan de mutuo acuerdo entre los profesores. En este caso parece que una quiere demostrar que la otra no ha cumplido con la programación. Y puede ser cierto. Pero ¿de todos los grupos se pueden obtener las mismas cosas?
Un saludo y gracias por tu visita.

Cristina. Eres un solete, gracias por tu mensaje de apoyo en Edublog 09, aunque exageras un poco, jajaja. Con comentarios como el tuyo seguro que me llevo un premio.
Estoy de acuerdo contigo. Aunque Marian sea vaga e inútil, que está por ver, Teresa no se lo puede decir. Es algo básico. Respecto a los alumnos, ellos sí que lo tienen claro y utilizan todas sus armas para no ser los que sufran una situación que les es ajena en principio. No te preocupes por ellos. Los alumnos sabéis defenderos.
Besos (y gracias de nuevo)

Miguel, lo que yo cuento sólo son tres pedacitos de la historia, seguro que hay mucho más que no conocemos. Y es triste que lo paguen terceros. (¿Cuantas veces se ve esto?)
Un saludo, compañero.

Marta, yo haría como dices, sí sí sí, y a lo que me pida el cuerpo. Y tienes razón, en todos los sitios cuecen habas... Las relaciones profesionales en ocasiones son muy fastidiosas.
(Y a seguir sonriendo, jajaja)
Besotes.

Inma, Inma, Inma, miles de gracias por ser tan fiel lectora y por hablar tan bien de mí. Lo apasionante de este blog es tener a personas como tú, como vosotros, con las que poder poner en común dudas, preocupaciones, alegrías... todo lo que la docencia depara diariamente a un profe cualquiera.
Gracias por tu apoyo en Edublog 09, por ser la primera, y por ser incondicional de estas Historias de Instituto.

(María Pilar, gracias a ti tambien por tus palabras en Edublog 09, pero creo que no eres muy objetiva, jajaja. Besos.)

Clares dijo...

A veces las relaciones entre profesores son difíciles, somos humanos y tenemos nuestras pasiones, en el sentido griego de la palabra. Estoy en que Teresa no ha llevado bien la llegada de esta chica. Si lloraba, ni es vaga ni es inútil, sólo se quiere mermar su autoestima. No me parece justo en absoluto por parte de la jefa de departamento. Así no se hacen las cosas, ni siquiera en el caso de que fuera cierto, que siempre sería algo relativo, por otra parte.
También añado que todo el mundo es necesario pero nadie imprescindible, y me parece una demostración de soberbia pensar que el instituto, o la asignatura, se va a hundir cuando alguien se vaya.
A Teresa le hace falta la jubilación, sin duda.

Lázaro dijo...

Teresa, además de mucho genio, tiene algún que otro pero, sólo que todavía no había tenido necesidad de mostrarlo. Debería jubilarse y recordar aquello de que nadie es imprescindible.
Los alumnos protestan por sistema. Hay que escucharles, pero no hacerles mucho caso: lo primero es estudiar; lo segundo hacer el examen que les pongan; lo tercero es ver la nota. Si no están de acuerdo, que protesten individualmente con argumentos. Es fundamental educarles en los procedimientos.
A Marian, recomendarle paciencia. Que piense que Teresa se va a jubilar, que tenga claro cuál es su sitio y su competencia y que no se deje pisar ni por Teresa ni por nadie. Que le eche un par.

Joselu dijo...

Si esto es una circunstancia de tu instituto puede ser comprometido por tu parte darlo a conocer. En mi centro un profesor escribió acerca de un problema que había tenido con una compañera en términos poco elogiosos y terminó siendo conocido por la interesada que le pidió encarecidamente que lo retirara porque lo consideraba ultrajante. Nadie sabe dónde están nuestros lectores. A veces nuestros escritos llegan adonde nosotros no pensamos. Yo procuro ser extremadamente cauto en este sentido. Es una situación personal muy cargada de sentimientos encontrados y eso es difícil de enjuiciar. Un cordial saludo.

Joselu dijo...

Escribió en su blog, se sobrentiende, claro está.

PereGil dijo...

Pues parece que Teresa, no afronta muy bien su destino, que sus esfuerzos y sus luchas quizás no alcanzan el fruto que ella esperaba, como la vida misma vamos, el destino suele ser un ingrato.

Vero dijo...

Ok, no pensé en que pudiesen ser distintos, pero en teoría los contenidos que se dan, ¿no deben ser los mismos? Que yo sepa lo regula la legislación, aunque claro, luego están los que tienen adaptaciones y toda la pesca (que aquí están en la misma aula no sé donde estés tú cómo será...) Es algo que no entiendo demasiado bien del sistema... bueno, en realidad hay muchas cosas que no entiendo de ese mismo sistema, en fin...

Un besito.


Te di un premio :)

Un profe cualquiera... dijo...

Clares, estoy de acuerdo, ninguno de nosotros es imprescindible. También pienso que así las cosas no se hacen.
Gracias por tu visita.

Lázaro, es un derecho de los alumnos el quejarse ante lo que ellos consideran un atropello. Y el deber del profesorado escucha sus quejas y valorarlas adecuadamente. Y también es muy importante que lo hagan siguiendo los procedimientos pertinentes, sin duda.
Un saludo.

Joselu, desde que se inició la andadura de este blog se han comentado en él hechos relacionados con alumnos y profesores (como tú bien sabes, porque fuiste el autor del primer comentario que recibí, jajaja), y creo que siempre con respeto. En este post en particular he querido ser particularmente discreto e incluso distante al contar lo ocurrido, (igual no lo he conseguido), sin dar opiniones personales y sin hacer juicios de ningún tipo, y pienso que no ofendo a nadie al contar lo que cuento. Es cierto que si lo leyeran las interesadas, quizá no fuese de su agrado. Pero pienso que en ningún caso soy irrespetuoso. ¿No?
Te agradezco tus palabras.

PereGil, gracias por tu visita. He pasado por tu casa y te deseo larga vida, jejeje. Me gusta tu imagen de perejil, afín a la mía de roble.
Estoy de acuerdo: como la vida misma.
Saludos.

Vero, lo primero gracias por tu premio (que como siempres se dice no merezco, jajaja).
Es cierto que los contenidos están regulados por ley, pero en ocasiones no con todos los grupos puedes verlo todo. Hay grupos que son lentos porque los chicos que los conforman no pueden dar más de sí. Por mucho que diga la ley...
Gracias por tu premio (que te ha quedado bien chulo) y por tus visitas. :)
Besos.

Juliiiii dijo...

Yo, por los tres fragmentos que cuentas, también me posiciono de parte de Marian. No me parece correcta la actitud de Teresa, no está llevando bien la jubilación ni mucho menos la transición para la nueva profe, que desde el momento que se la ve preocupada se puede afirmar que un aspecto clave para nosotros, el interés, lo tiene. ¿Que hay ruido en sus clases? Que no se pase cerca de alguna de las mías... Ya es muy difícil conseguir una atención como la que deparábamos nosotros, eso es algo que no me parece significativo para catalogar a un docente. Lo del examen me ha parecido lo de menos.

¡Saludos!

Neomaestrillo dijo...

Hola!
Bueno profe cualquiera siempre puedes recurrir a ese gran recurso de la inicial y el punto por el cual Teresa pasa a ser T.!
Respecto al asunto en si mismo, una persona que es vaga e inútil no se inmuta por los comentarios de los compañeros, se la rempaplinfan. Una persona que es capaz de llorar por los comentarios de un compañero es alguien, que como mínimo, le pone empeño y ganas.
T. actua de manera prepotente a mi enteder, y justamente cae en lo que crítica, es poco pedagógica. ¿Acaso no sabe que ahora las Competencias Básicas establecen que la vida es un continuo aprendizaje? ¿Que ejemplo esta dando? En vez de pontificar sobre los demás debería ofrecer su mano.
Que fácil es caer en yoismos y entronarse...
Un abrazo!