jueves, 11 de diciembre de 2008

María, valor seguro

En nuestras jornadas de evaluación, tras haber terminado las deliberaciones de los profesores, se les da unos minutos a los delegados y delegadas para que transmitan a la junta sus impresiones de cómo va el año, sus quejas de lo que no marcha, sus sugerencias de cómo mejorar, sus preocupaciones sobre lo que queda de curso.

A mí, es el momento que más me gusta: les veo tan nerviosos (hablar delante de tantos profes no debe ser fácil para ellos), tan conscientes de la responsabilidad que tienen por ser los representantes del grupo, tan decididos a transmitirnos sus ideas, tan dispuestos a soportar la crítica que debe llevar a un mejor funcionamiento del grupo, que me emociona, sinceramente.

En ocasiones desaprovechan esa oportunidad y no van, o acuden sin haber preparado la cita. En otras, su contribución es determinante para conocer un caso de acoso, o para arrojar luz sobre el mal comportamiento de un grupo. Algunas veces el delegado o delegada debe soportar estoicamente duras palabras del profesorado, siendo capaz de entender que no son personales y que nuestras quejas son hacia el grupo, y que cuando sean transmitidas a sus compañeros estarán cumpliendo su cometido.

Siempre es interesante oírlos, y sólo por ello merece la pena la paliza que supone una tarde completa de evaluaciones.


Nosotros hoy hemos tenido evaluaciones y, como en los años anteriores, María no ha faltado a su cita.

María cursa cuarto de la eso y es delegada de su grupo. También lo fue cuando estudiaba tercero, cuando hizo segundo (dos veces) y cuando cursó primero. ¡Sí señor, tiene vocación y sus compañeros confían en ella!

María sabe que el grupo tiene una valiosa oportunidad y nunca, nunca la desaprovecha: moviliza a su grupo, le hace reflexionar y sacar sus conclusiones, y por último viene y nos las cuenta. ¡¡Vaya delegada excepcional!! Y como sabe que los nervios o la memoria pueden jugarle una mala pasada, lo trae todo perfectamente escrito, y perfectamente nos lo lee desde sus papeles, pausadamente y concentrada. ¡Qué placer escucharla! ¿Queréis saber qué nos ha transmitido esta vez? Vamos a oírla:


-”Un año más como delegada de un curso, en esta ocasión 4º C, me presento ante esta junta como portavoz y representante de mi clase.

En esta exposición trataré de haceros llegar diferentes aspectos del desarrollo de este trimestre.”


-”En primer lugar:

En general hemos sido algo pasivos en un principio. Reaccionamos tarde, pero todos y cada uno de nosotros pondremos los medios necesarios para un mayor rendimiento.

Estamos en tránsito hacia la madurez, la cual en ocasiones se podría apreciar que destaca favorablemente en nosotros, pero que en otras brilla por su ausencia.

A su vez, hemos apreciado una evolución en nuestra conducta referente al respeto del turno de palabra entre nosotros, cosa que al principio no se cumplía.”


-“En segundo lugar: me gustaría enumerar una serie de peticiones.

En ciertas épocas de excesivos exámenes, rogaríamos a todos nuestros profesores que fueran más comprensivos a la hora de mandarnos deberes para casa ya que en dichas épocas solemos carecer de tiempo suficiente.

Creemos lógico que además se nos avise de las fechas de exámenes con unos diez días de antelación aproximadamente para una mejor preparación de estos.

A su vez también, al día se pediría que no se tuvieran más de dos exámenes de materias con mucho contenido.

Y como última petición, estimada como una de las más importantes, se suplicaría que se tomaran unas medidas severas para los alumnos que interrumpan el desarrollo normal de la clase.”


-”Y para finalizar, pretendo nombrar una serie de agradecimientos a los miembros del profesorado.

Agradecer en general el esfuerzo y la dedicación de los profesores al facilitarnos los datos en forma de esquema para una mayor comprensión de los contenidos.

A su vez, las numerosas excursiones que hemos tenido en el trimestre, que han conseguido en todos nosotros una mayor motivación.

En ciertas clases, la reproducción de videos, actividades de canciones, etc.

Y la publicación del blog en internet, para aclaración de dudas y curiosidades."


-"Gracias a todos y cada uno en particular por dedicarnos este tiempo."


ESO 4º C.


¿Qué os parece?


Al terminar, he salido detrás de ella y la he pedido sus apuntes, y ella ha sido tan gentil de dármelos y de darme además, ¡oh, suertudo de mí! un par de besos.


¡Gracias María, ya estoy deseando que llegue la segunda evaluación!


17 comentarios:

Clares dijo...

Hola, profe. Es muy temprano y, aprovechando que tenia que sacar un par de exámenes para un par de alumnas, de esas que siempre se ponen malas en la fecha justa del examen oficial, entro a tu blog, porque recibir impresiones de colegas es muy importante como apoyo psicológico en estas fechas. He observado que en las etiquetas pones a este post Mentiras, y me he quedado muerta, porque si lo que cuentas es mentira, qué decepcion. Ya me habia hecho la ilusión de que hay alumnas de esa calidad. Sé que las hay, yo tengo algunas, pero quería que María fuera un trasunto real de ellas. De todos modos, qué buen rollo. En mi instituto los alumnos no entran a la evaluación y es una pena. En otros donde sí lo hacían era algo muy bueno para todos. Un abrazo y ánimo, que ya queda muy poco. Yo estoy al borde del colapso.

Joselu dijo...

Nos quedan unos pocos días para acabar. Yo tengo sesiones de evaluación cada día hasta ocho. Pocas veces entran delegados en las evaluaciones y en general veo poco productivas sus intervenciones que suelen ser bastante pasivas. Lo más frecuente es lo que dices que aguanten el rapapolvo a cuenta de toda la clase. Alguna vez he encontrado a alguna alumna próxima a María pero no es lo frecuente. Me uno a Clares ¿Por qué has puesto la etiqueta de mentiras? No lo entiendo. Un cordial saludo.

Un profe cualquiera... dijo...

¡¡¡Me he equivocado, es un error, es todo verdad, VERDAD DE LA BUENA!!!
Lo quito ahora mismo.

Un profe cualquiera... dijo...

No sé porqué, pero en todos los post me sale tras la palabra ETIQUETAS, la palabra MENTIRAS. ¿Alquien puede decirme cómo quitarla?
Gracias

Clares dijo...

No lo sé, no entiendo por qué eso es así, como no sea alguna trampa de hacker. Voy a mirarlo en mi blog, a ver si averiguo algo. Un abrazo.

Un profe cualquiera... dijo...

Ya lo he arreglado. Era culpa mía. Estaba así desde el principio y nadie se había dado cuenta, excepto tú, Clares, para detectiva no tienes precio. Besotes

LADRAR A LA LUNA dijo...

Hola de nuevo.
Me alegra ver que al final del trimestre alguien aún conserva el buen sentido de valorar lo que hacen algunos alumnos.
A propósito de evaluaciones quisiera que alguien me diera su opinión sobre algo que ultimamente veo, tanto en el último ciclo de Primaria como en Educación Secundaria Obligatoria,y es que muchos "buenos" alumnos, de esos que hacen siempre lo que se les dice que deben hacer, que escuchan, que estudian todos los días, que hacen sus deberes, que se esfuerzan cuanto pueden por aprobar con la mejor nota posible... muchos de ellos, decía, se sienten agobiados porque han de estar hasta las tantas todos los días haciendo ejercicios y estudiando, nerviosos y a veces sin poder dormir bien porque creen que no llegarán.
Y la pregunta es ¿si todos estos males les suceden a esos que tradicionalmente definimos como buenos alumnos -aunque este término podemos cuestionarlo en otro momento- ¿qué esperamos que consigan los alumnos con dificultades?

Cristinaa dijo...

Holaa!!
Yo nunca he sido una María, ni pienso serlo, pero por suerte desde 1º hasta 3º de la ESO, en mi clase sí ha habido una.
En 1º y 2º de la ESO fue una de mis mejores amigas, E., y todos los profesores la felicitaban una y otra vez, además la tutora nos ayudaba mucho a redactar todo el texto y hacer llegar a los profesores todo lo que queríamos.
Y en 3º de la ESO, otra amiga mía, S., que también era bastante buena y se llevó unas cuantas felicitaciones...!
Este año lo pongo en duda, porque además el martes es nuestro evaluación y no hemos redactado nada...

Y he leído la firma de Ladrar a la luna. Cierto es que la mayoría de los que llamáis "buenos alumnos" tenemos que quedarnos hasta muy tarde estudiando para conseguir buenos resultados. Pero tened en cuenta que muchos de los "malos alumnos" es porque no les da la gana, porque algunos echándole solo 2 horas el día antes del examen aprobarían todo, pero suelen ser muy gandules y no hacen nada. Los que tienen mucha dificultad para aprender es apoyarlos tanto como podáis y animarlos subiéndole algunas décimas en los exámenes si les falta poco para ayudar...
Un besoo!!

Antonio dijo...

También en mi centro es raro que vengan alumnos a las evaluaciones. El caso es que la actitud del profesorado influye en ello, pues no es habitual que los tutores animen a sus alumnos a acudir a esas sesiones. Si no es costumbre, temen ser tachados de raros; además, consideran que lo que puedan aportar a la evaluación no servirá de nada. Una lástima, y más viendo un caso como el que comentas.

Lu dijo...

En mi centro, tiempos ha también asistían los alumnos a las evaluaciones. Eso fue cuando se implantó la LOGSE. Era una modernez que pronto fue perdiendo caché. Hoy a nadie se le ocurre ni plantearlo. Yo sí recuerdo a alumnas como a María, que con valor exponían lo aceptable y no inaceptable de ciertos comportamientos (de alumnos y profesores).

betelgeuse dijo...

ay profe,profe..cómo se nota que te encanta lo que haces..pero no te nos mal acostumbres con alumnas como tu María..en mi tutoría preparamos y debatimos la intervención de mi delegada y subdelegada, y la verdad que superaron mis expectativas, y eso que son de 1º..será que desde que llegan al insti hay que sembrar el espíritu de crítica y valoración positivos...y sí, me gusta ser profe..y las estrellas, y la..paz.. Un par de besos,como tu María

Miguel Ángel dijo...

¡Vaya enrollados que estáis los docentes! ¡Qué buen clima!

¡Cuántas Marías hay por esos cursos de Dios! Lo bueno es atisbarlas desde tan pronto, y ayudarlas a no quemarse, que aún tienen mucho por delante.

Yo veo a mis chavales y chavalas de esa edad demasiado agobiados con las dichosas evaluaciones. Y me pregunto si yo no estudiaba tanto entonces, o eran las cosas más fáciles; porque no recuerdo ese apretón que sufren los pobres en fecha determinadas.

Más adelante si sufrí esos terrores de los exámenes y tal, claro que a mí me tocaron muchos exámenes orales, de esos de tú a tú, con poco margen de maniobra mental y materias a veces difíciles de concretar.

Disfruta de gente como María, que alguno y alguna más habrá por tu parcela.

Antonio dijo...

Decía el sabio que el principio de la sabiduría es la bondad. Eres sabio y bueno, aunque creo que María ya lo sabe.

Saludos.

Un profe cualquiera... dijo...

Hola, Ladrar a la Luna, gracias por tu visita. Sobre los alumnos con dificultades no sé muy bien qué decirte. La sensación que tengo es que la atención que reciben siempre es insuficiente (pero es que los recursos son insuficientes), y por lo tanto que consigan algo de valor, es complicado. Creo que en la mayoría de los casos triunfa el voluntarismo sobre la planificación, y así nos luce el pelo.

Sí, Cristina, la labor del tutor es decisiva para que los delegados y subdelegados hagan su labor a conciencia y de utilidad. Por lo que dices en tu instituto sí es habitual que se entre en las sesiones de evaluación, ¿no es así? Besos.

Antonio, es una pena, porque en la mayoría de los casos su intervención es provechosa, aunque sea sólo porque dan su punto de vista de lo que les ocurre en clase, cosas que damos por sabidas por obvias y no lo son tanto en ocasiones. Un saludo.

Efectivamente, Lu, a veces lo que nos cuentan de nosotros mismos o de compañeros no es trago de buen gusto, y nos debería llevar a hacer una autocrítica bien profunda. Al fin y al cabo, ¿no debe estar todo el proceso educativo sometido a evaluación? ¿por qué no nuestra labor? Gracias por tus palabras.

Sí Betelgeuse, me encanta lo que hago (como a tí) y te agradezco los dos besos que me mandas. Otros tantos te ofrezco.

Miguel Angel (ya no Padre), me alegra que vuelvas por aquí. Nuestras aulas, gracias a Dios, están llenas de alumnas como María, que por otra parte no es para nada una alumna ideal, o no lo ha sido siempre, no os engañéis, en primero de la eso me hizo pasar algún mal rato, la jodía, y como ya he contado, repitió segundo (cierto es que ha tenido una evolución muy positiva, todo hay que decirlo)
Cuando hablas de tus chavales y chavalas, ¿te refieres a los de tu parroquia?
Saludos.

Gracias por tus palabras Antonio, se nota que tienes buen corazón. Besos.

Miguel Ángel dijo...

Pues claro, a quién si no me voy a referir, a los mozalbetes y "mozalbetas" (esto es en honor a l@s susceptibles que saltan si no recalcas) que vienen por aquí porque también viven por aquí, much@s de l@s cuales se preparan para la confirmación, o sea para dar el terrible salto hacia la "adultez en la fe". Es imposible ajustar las reuniones por culpa de las evaluaciones. Como van a diferentes centros, no veas para cuadrar las cosas, ¡qué difícil es!. Dicen estar frit@s con ellas, que no tienen ni tiempo para dormir. Y digo yo, ¿no exagerarán un poco?
Lo de padre, si te vale a ti, a mí también. O sea que lo pongas si te peta.
Y sí, tienes razón o eso creo, que gente que te lo ha hecho pasar mal como lo que cuentas de María, resulta que son quienes te dejan mejor sabor y recuerdas con más cariño, y también añoranza…

Ali y Punto dijo...

¡Buenas!

Perdón por la tardanza, leí el blog esta mañana...

En mi insti si es muy normal, de hecho yo he ido como... 9 veces (tres por año).

Sinceramente... a mi me sabían a poco, decíamos lo bueno, lo malo, proponíamos ideas nuevas (y maduras, no tonterías). Pero no recuerdo que nos hicieran el menor caso. Más bien me sonaba a sesión de charla/sermón, y rato de entretenimiento pre-evaluación.

Pero bueno, en 4º de la ESO, en la segunda evaluación (creo) si que vino genial. Por suerte contamos con la presencia de buenos profes. No sólo nos escucharon, nos permitieron asistir a nuestra propia evaluación como representantes de grupo para después trasmitir a la clase lo que la clase intentaba trasmitir a los profes. Y fue genial.

No, no escuchamos el trocito de las notas personalizadas :p. Sólo cuando hablaron a nivel general, de grupo.

Un besote profe, que ya no se te vé por estos "laeros" :p

Y un besito general, por mi parte que no quede. Muaka!

Cristinaa dijo...

Este trimestre no ha aparecido ningún delegado en la sesión de evaluación de mi clasee!!!
El tutor que tengo este año no sabía nada sobre que vaya el delegado a hablar en la sesión de evaluación y aunque se lo hemos intentao explicar ha sido un intento fallido... a ver si para el próximo!!
Un besooo!