jueves, 20 de noviembre de 2008

¡Héroes!

En mi instituto alguien ha pegado por las paredes la fotocopia de un artículo aparecido en la prensa, publicado por el diario Expansión, en el que el autor, padre de una chica de secundaria, cuenta la experiencia vivida al tener que cambiar a su hija de centro empezado ya el curso. A mí me parece un artículo bonito, y aquí lo pincho yo. Lo hago sin permiso de su autor, Ángel Guirao; si acaso pasara por aquí, señor Guirao, me gustaría pedirle que no se enfade, y decirle que yo le dejo que utilice TODO lo que quiera de este modesto blog... Ahí van sus palabras. 

"Héroes"
Ángel Guirao

     "Soy consciente de que el compromiso que adquirí con este periódico consistía en escribir una columna quincenal que versara sobre temas de márketing y comunicación en el marco de mi experiencia profesional. Hasta el momento, con mayor o menor fortuna, creo haberlo cumplido. Sin embargo, voy a aprovechar la de hoy para, bajo la excusa de que un elemento fundamental en la creación y sostenimiento de las marcas es su red de ventas, en la que parece que solamente se piensa cuando se la necesita para impulsar la colocación de un producto, relatar una experiencia personal. 
     Por causas que no vienen al caso, nos hemos visto obligados a cambiar a nuestra hija pequeña de colegio. Objetivo: encontrar un instituto público en la Comunidad de Madrid en el que hubiera una plaza de primero de bachillerato en el área de Ciencias Sociales con la optativa de italiano como segundo idioma; conscientes de que matricularla empezado el curso conlleva un incómodo proceso de adaptación.
     Con este bagaje, al primer lugar donde un padre o una madre se dirige es a la Consejería de Educación, concretamente a la Dirección del Área Territorial de Madrid, para requerir información sobre los posibles institutos que cumplan los requisitos esperados. Pues bien, aquí es donde la red de ventas y la imagen de marca empiezan a hacer aguas. No existe nada parecido a un listado de institutos de bachillerato con plazas disponibles, ni tan siquiera uno que incluya aquéllos que tienen italiano como primera o segunda lengua. En este sentido, también fallan otros vehículos de comunicación e información imprescindibles para el sostenimiento de una marca a día de hoy: el teléfono y la página web. Imposible dar con la información deseada, ni siquiera dirigiéndose a la Inspección Educativa de la Consejería. Sólo existe una solución: visitar los institutos uno por uno.
     Por si esto fuera poco, la atención dispensada, no siendo mala, resulta fría y distante, e incluso los modelos a rellenar para realizar cualquier solicitud resultan ser aquéllos de mi adolescencia en los que uno se dirigía a la Administración en términos de Expone y Solicita y siempre dirigidos al Ilmo. Sr, quien era de todo menos un servidor público, probablemente porque no era el público quien le elegía para el cargo.
     Con esta imagen de la enseñanza pública, comienza el periplo por los institutos más próximos a tu lugar de residencia. Y se entra en el primero temeroso, huidizo, como intentando no molestar, a ver si le hacen a uno el favor de que su hija pueda estudiar allí. Pero resulta que esta red de ventas no tiene nada que ver con la otra, que es una auténtica red de ventas. La que desearía desde la mas grande de las multinacionales hasta el más pequeño de los comercios. Desde el bedel que te abre la puerta, los profesores que te presentan y saludas por los pasillos, los jefes y jefas de estudio y las directoras de los ocho institutos visitados son los auténticos responsables de que la educación funcione en este país. Con que cuiden de nuestros hijos la mitad de lo que lo han hecho conmigo ya sería bastante. Todo han sido facilidades, han demostrado una eficiencia extraordinaria y un trato amable, poniendo de manifiesto en todo momento que lo menos importante era rellenar papeles, impresos y modelos. Lo importante era la educación de nuestra hija e incorporarla de inmediato, es decir, ese mismo día a esa misma hora. ¡Y luego ya veremos lo que hay que rellenar!
     Por eso tenía que escribir esta columna. Para darles las gracias públicamente. No por mi caso personal, sino por demostrarme que los profesores de los centros públicos son unos héroes que se levantan temprano todas las mañanas para dejarse la piel en uno de los terrenos de juego más peligrosos, emocionantes y fundamentales: la educación de nuestros hijos. Y que lo hacen con una dignidad, dedicación y cariño que uno no pensaba que existía. Si alguien pensaba que la vocación no existe y que el mundo se mueve por dinero, que se acerque a los institutos públicos y compruebe su error. ¡Que gran vasallo si hubiese buen señor!"

Gracias, señor Guirao, ¡es usted mi héroe!

15 comentarios:

Joselu dijo...

Una carta bonita y estimulante en que se reconocen algunos valores en esos profesores de la pública tantas veces denostados. Mi impresión es que la mayor parte de los profesores que conozco son magníficos profesionales, que cumplen con creces sus funciones en un terreno a veces muy complicado. Bravo por el señor Guirao.

Un profe cualquiera... dijo...

¡Bravo por él! Estoy de acuerdo, la mayoría de nosotros nos dejamos el pellejo en esto, y además con gusto. Gracias por tu visita, Joselu.

Anónimo dijo...

Y luego dicen que los profesores de secundaria y bachillerato en centros públicos están amargados... Con lo bonito que es trabajar con personas... Una carta para estar orgulloso.
Faithfully, Inma

Cristinaa dijo...

¡Qué razón tiene!
Es cierto que no suele reconocerse vuestro trabajo a pesar de que os dejéis el pellejo por nosotros, qué malos somos! jeje
Así que enhorabuena y bravo por Guirao!
Un besazoo!

Yolanda dijo...

Maravillosa y reconfortante carta para cualquier docente de la enseñanza pública. Son muchos los que tienen gratas experiencias de estos centros (alumnos y padres agradecidos, colaboradores esporádicos, visitantes de otros centros, conferenciantes...) pero pocos que dejen constancia del trato recibido y del ambiente vivido es esos pasillos y aulas. Los que nos dedicamos a esto sbemos que tenemos compañeros maravillosos, personal de valor sin igual desde los conserjes hasta los directores. La valía profesional es incuestionable. Habrá gente amargada y deseosa de tirar la toalla, pero yo conozco muchos más casos de profesores entusiasmados e infatigables que se dejan la piel cada día en las clases que se sienten correspondidos (del pago material ni hablamos) cuando consiguen superar un día más con más que moderada satisfacción. Por desgracia, nuestros superiores no están a la altura. Nos dejan en la estacada cuando más los necesitamos y casi nunca cumplen bien y a tiempo con sus obligaciones (envío de sustitutos para las bajas, por ejemplo, y no es lo más grave). Cuesta creer que en estos tiempos no dispongan en la DAT de los datos que el Sr. Guirao pedía, sobre todo teniendo en cuenta que en los centros nos hartamos de rellenar papeles, actas, estadillos, formularios... que al parecer sólo sirven para encender más de una chimenea. Nos piden continuamente datos y más datos, a cuál más absurdo. ¿Qué hacen con toda esa información? Los centros públicos funcionan, y muy bien, porque los profesores tenemos vergüenza torera y sacamos adelante cualquier situación, no porque se ocupen de nosotros (salvo cuando hay alguna denuncia, normalmente infundada, de por medio). Todos lo hemos experimentado alguna vez. Tropezar en la piedra de la Administración es chichón seguro, así que estamos acostumbrados a bordearla o saltarla, o, simplemente, ignorarla.
Feliz fin de semana a los docentes y allegados, héroes y heroínas anónimos.
www.unamaestrafeliz.blogspot.com

PLB dijo...

¡Qué bonito! Confieso que me he emocinado.

En mi instituto hay muchos héroes, gente con ganas con los que da gusto trabajar.

Hoy además he tenido un subidón de esos que alegran el día. He hecho un examen y las notas han sido muy, pero que muy buenas. Creo que voy a hacer un post con eso que el que tengo de cabecera es un poco feo.

Un saludo.

P.

Antonio dijo...

Como decía aquella eminencia, nos dejamos la piel en el pellejo. Bravo.

Ali y Punto dijo...

Sencillamente genial.

Todos necesitamos a veces un empujoncito para seguir disfrutando de las cosas. Enhorabuena a los profesores de corazón, es una alegría poder disfrutar de una "pasión" de una forma tan cercana... y rutinaria.

No habéis hablado de esa noticia en clase? seguro que los alumnos acaban sacando conclusiones inesperadas, y es una forma de descubrir nuevas mentes ^^

Un besazo!

Antonio dijo...

La gente se queja y se queja de la enseñanza. Sin embargo, no seamos tontos,la mayoría de la población tiene claro quién es el malo de esta película.
Te cuento que no hice huelga el último día. Los cambios en la enseñanza deben ser radicales. Empezando por la mierda del concordato con la santa sede que OBLIGA a los centros a ofertar religiones y demás. Este padre lo tiene claro, los sindicatos no.

Saludos.
Antonio.

PILAR dijo...

El señor Guirao tuvo mucha suerte al encontrar plaza para su hija y además en la pública.En mi casa mis hijos en todos sus estudios han sido con profesores del estado y nunca hemos tenido problemas;es cierto que ha cambiado
mucho la enseñanza,sí hasta tal punto que hay padres que atacan a los profesores porque vaya usted a saber lo que cuentan sus hijos.
El profesor de HISTORIAS DE INSTITUTO que es mi hijo fue a ver
hace poco a un profe que tuvo de niño,un señor ahora muy mayor;con
eso quiero decir que ahora no es así.
Yo leo todos los dias"20 minutos"
no sé ustedes,pero dice así:
AGUIRRE da dinero a los que llevan
a sus hijos a colegios de pago.Y
dice que estos padres se podrán desgrabar de montón de cosas y se refirio que estas deduciones son
"como ayuda a la clase media".
Y AHORA DIGO. ¿QUE HACEMOS CON LOS POBRES?
Así que señor Guirao aunque usted sea de clase media no va a tener
desgravaciones porque a la enseñanza publica la estan pribando
de montón de cosas,cada dia mas,
pero su hija tendra buenos profesores se lo digo yo.
Y conste QUE PROFESORES BUENOS HAY EN TODAS LOS COLEGIOS YA SEAN PRIVADOS O PUBLICOS.

Anónimo dijo...

Hola profe. Acabo de leerme tu blog de fincipio a pin y me ha encantado. Especialmente el de El Yeti. ¡Qué suerte tienen sus alumnos!¡y no digamos él!
Aprovecho para recomendar un cuento escrito por Ethan Canin sobre un viejo profesor. De esos que dejan huella. El relato se titula "El ladrón de palacio" y da nombre al libro (publicado por Anagrama en 1996). Te gustará, ya verás.

Gato de guardia dijo...

La sensación que yo tengo en el colegio de mis hijos es exactamente la misma.

betelgeuse dijo...

y es lo que tiene..."sólo tenemos aquello que somos capaces de dar"..y con los alumnos no se puede, no hay manera de disimular..ellos saben mejor que nosotros cuando y como "transmitimos, compartimos y descubrimos" de verdad con ellos....ole por todos los "chinitos mandarines"..
abrazos , profe..

Un profe cualquiera... dijo...

Hola, Inma, desde luego en nuestro centro ha levantado pasiones el artículo del señor Guirao. Y da una visión que no es la habitual, sólo por eso ya es positivo.
Yours (si es que se dice así, jejeje)

Besos para ti también, Cristina, me alegra que desde la visión del alumno se reconozca nuestro esfuerzo.

Yolanda, es cierto que hay profesores desmotivados (que en ocasiones generan más problemas que los alumnos según mi opinión), pero como tu dices la mayoría es mayoría se deja la piel. ¿Las autoridades educativas no están a la altura? Seguramente no, y cierto, rellenamos kilos de impresos para que luego ellos no gestionen toda esa información: lamentable. Besos

PLB, yo también me emocioné cuando lo leí, como mucha gente más. Me alegro de los buenos resultados en el examen, y al leer tu post estoy de acuerdo contigo: en esas ocasiones nos preguntamos si no será error nuestro, si no habremos hecho un examen muy fácil, cuando lo que deberíamos pensar es que hemos conseguido los objetivos marcados, no? Gracias por tu comentario

Antonio, tú lo has dicho, jejeje. Saludos

Hola Ali, tienes razón, sería interesante comentar la noticia con los alumnos (yo no lo he hecho, soy un vaguete, jejeje), pero está pinchada por todo el instituto, seguro que muchos la han leido. Y como tu bien dices, es apasionante dar clase (a veces...) :P

Antonio, no seas radical!! Bueno, sí, tienes razón, que la iglesia esté dentro de las escuelas es de traca, como otras muchas cosas (por ejemplo el tema de los cursos de formación para sexenios aquí en mi comunidad, algún día hablaré de ello) ¿Qué hacen los sindicatos? Pues supongo que no sé...

Hola, mamá, encantado de que pases por aquí. Que las autoridades comunitarias en nuestra comunidad apoyan más a la privada que a la pública es un hecho, no nos sorprendamos. Simplemente desalojémosles, jejeje...

Hola, anónimo, buscaré en la biblioteca el libro que recomiendas, cuando tenga un ratito. ¿O me lo dejas tú? Besos

Gato, me alegro que coincidas con nosotros, gracias por venir.

Hola, Betelgeuse, gracias por tu comentario y por pasar por aquí, ¿eres profe también?

Anónimo dijo...

Sí que se dice así! jaja Yours, Yours sincerely, yours faithfully, yours truly, etc. Veo que dominas el inglés, qué profe más completito! ;) Otro saludo! Inma