Este
curso lo empecé decidido a fomentar el trabajo en grupo con los
alumnos de la ESO. Primero porque estoy convencido de que en una
institución educativa se le debe dar al menos tanto valor a las
actitudes y valores (frente al trabajo, los compañeros, la tarea...)
como a los contenidos, y trabajando en equipo se dan más
oportunidades para ello que trabajando individualmente. Y segundo
porque creo que nos centramos mucho en el currículo (la parte
técnica de la enseñanza) y poco en la metodología (el “oficio”
de ser profe).
Los
profes a los que yo admiro de entre los que he tenido se distinguen,
no por lo que me enseñaron (de lo cual he olvidado la mayor parte,
lo siento), sino por cómo lo hicieron y por los valores que me
transmitieron.
Terminado
el primer trabajo en grupo con mi 3º de la ESO, era momento de pasar
un breve cuestionario de evaluación. Aunque mi impresión es que
todo ha ido bien, me parecía imprescindible escuchar sus opiniones.
Las preguntas eran abiertas, podían contestar lo que quisieran. Sus
respuestas no han podido ser más favorables, mirad:
¿Qué
cosas positivas crees que hay en trabajar en grupo?
Se
manejan más ideas (9 alumnos)
Tenemos
que colaborar con los demás (8)
Es
más divertido (6)
Se
trabaja más a gusto (2)
Se
termina antes (2)
Trabajamos
con quien queremos (1)
Nos
portamos mejor, tenemos que respetarnos (1)
Aprendemos
a valorar las ideas de los demás (1)
Debemos
ser más sociables e integrarnos con el grupo (1)
Nos
sentimos apoyados (1)
Podemos
hablar con los compañeros (1)
¿Qué
dificultades has encontrado?
Es
difícil ponerse de acuerdo (11 alumnos)
Hablamos
mucho (7)
Algún
miembro del grupo debería colaborar más (2)
Nos
distraemos (1)
No
podemos dibujar a la vez (1)
Cómo
distribuirnos el trabajo (1)
No
podemos hacer lo que queremos (1)
Mala
contestación de algún compañero (1)
¿En
tu opinión, por qué merece la pena trabajar en grupo?
Es
más divertido, más lúdico, más ameno (10 alumnos)
Aprendemos
a colaborar (4)
Se
trabaja mejor (3)
Tenemos
más ideas (3)
Se
aprende más (2)
No
lo hacemos nunca, es una novedad (2)
Se
consiguen los objetivos antes (2)
Conoces
más a tus compañeros y eres más respetuoso (2)
Es
otra manera de trabajar (1)
Aprendemos
de los demás (1)
Podemos
hablar (1)
Si
uno se bloquea nos ayudamos todos (1)
Leyendo
sus opiniones no me cabe ninguna duda de que es una experiencia
positiva (aunque con sus dificultades).
Para
mí es un placer ver cómo se ayudan, como discuten, cómo se ponen
de acuerdo, como disienten, como plantean sus ideas, como valoran las
de los demás, cómo se relacionan, cómo se organizan, cómo se
divierten, como aprenden a convivir...
Ahora
voy a hacer dos cosas:
Tomarme
la libertad de aconsejaros un libro, ¿Por qué tengo que ir a la
escuela? Cartas a Tobías, de Hartmut von Hentig, editorial
Gedisa. Una pequeña maravilla en la que un ilustre pedagogo alemán
explica a su sobrino Tobías los motivos fundamentales para asistir al cole.
Y
agradecer a la señorita María su dulzura al enseñarme las primeras
letras; a Don José Freitas las canciones populares que nos hacía
cantar cuando nos veía cansados y distraídos (“Salid mozas a
bailar, que ya resuena el pandero...”, todavía lo recuerdo, ¿dónde
estará el cancionero negro que siempre llevaba consigo?); a Doña
Esperanza de Miguel lo fácil y apasionadamente que enseñaba
Biología en bachillerato sin utilizar nunca una hoja de apuntes; a
Don José Valdés lo asequible que hacía las matemáticas de COU; a
Don Manuel Guerra sus divertidos exámenes de Lógica (y por
descubrirme a Idries Shah). Y a Tina, compañera mía en el instituto
hasta el año pasado, que me ha enseñando el valor que tiene
escuchar y respetar a los alumnos en cualquier circunstancia, incluso
en la más adversa. A todos ellos, muchas gracias.