Un profe cualquiera de cualquier instituto contando las cosas que le pasan, ¡ese soy yo!
viernes, 8 de octubre de 2010
Ruido
miércoles, 4 de febrero de 2009
Gravedad
Al final de esta mañana, cuando ya había encarrilado la clase en 3ºA y tenía a todos los chicos y chicas trabajando, me fijo en una mancha blanca en una pared: alguien ha estallado contra ella un Tippex.
-”¿Y aquí, qué ha pasado? “, pregunto. Nadie contesta, pero veo que Alejandro mira hacia su izquierda, a Marc, que no ha levantado la cabeza de su dibujo mientras yo hablaba.
-”¿Qué es lo que ha pasado, Marc?” le pregunto.
Marc reacciona y me mira sorprendido de mi puntería, digamos.
-”Que se me rompió el bote de Tippex”, dice con franqueza, aunque intentando maquillar lo que ha pasado.
Marc es más bien alto, delgado y guapo, con unos ojos de color azul claro que le vienen de sus antepasados de origen alemán. Lleva su pelo rubio muy rapado. Es un chico noble y no elude su responsabilidad, lo cual le agradezco.
-”Pues habrá que limpiarlo, ¿no?”
Él afirma con la cabeza.
Sé que no va a haber problema, mañana cumplirá su palabra, ahí queda zanjado el asunto. Ahí queda zanjado hasta que Guillermo, el delegado del curso levanta la mano.
-”Profe, es que en el cambio de clase” -comienza a explicarme- “a Marc se le ha caído el bote...” En este punto yo le paro.
-”Alto, alto, Guillermo. Te agradezco tu interés por el caso. Pero cuando yo estudiaba, de eso hace ya muchos años y puede que las cosas hayan cambiado, aprendí que la ley de la gravedad siempre atrae a los cuerpos hacia abajo. ¿Sigue siendo así? Porque si no ha cambiado, no entiendo que algo se caiga y se golpee contra una pared.” Risas generales, Marc sonríe.
-”Venga, seguid trabajando, por favor.”
Ahora si parece que el caso está zanjado. Mañana se limpiará la pared.
lunes, 12 de enero de 2009
Boban se sabe la teoría
Boban es alumno de 1º E de la ESO. Siempre que entro en su clase está fuera de su sitio: corriendo, brincando, cantando, jugando, peleando, tirando cosas, gritando... ¡¡SIEMPRE!!
Si os acordáis, era el compañero que suministraba a Aarón los materiales para su investigación de finales de octubre.
Por más que le digas que tiene que tener otra actitud en clase, por más que le regañes, o que le castigues, no se consigue nada. En realidad, no hay ningún problema, sólo que es un niño con demasiada energía. Las molestias que causa nunca son graves. Pero debe aprender a controlarse.
Hoy en vez de regañarle, le he pedido que escribiera sobre su comportamiento, rogándole que fuera sincero:
-“Si tu no eres capaz de ver lo que ocurre, Boban, es imposible que se dé un cambio, ¿lo entiendes?”
No hay duda de que lo entiende, pues esto es lo que ha escrito:
MI COMPORTAMIENTO
-“Mi comportamiento está mal no tengo que hacer tonterías en los cambios de clase. Cuando toca, me tengo que quedar sentado en la silla preparar el material y esperar a la profesora en silencio. Si me porto mal me van a castigar y poner un parte. Hoy me he portado mal por jugar en los cambios de clase y me han castigado.
Tengo que escuchar a los profesores y hacer lo que me mandan o me digan. No tengo que pegarme con mis compañeros ni decir palabrotas.”
Bien, como podemos comprobar Boban se sabe la teoría. Ahora sólo falta que la ponga en práctica.
Seguro que comienza un día de estos...
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Fátima
Fátima tiene catorce años, es alumna de 1º de la eso, y repetidora. Tiene unos preciosos ojos negros y rasgados como no hay otros en el centro. Es una niña dulce y agradable de trato, que el verano pasado cuidaba a un niño de la edad de mi hijo, cinco años. Vive con su abuela, con su padre y con su tío. No con su madre.
Fátima no se diferenciaría de sus compañeras si no fuera porque tiene un problema serio de obesidad, un problema que le hace ser tímida y desconfiada, y que le provoca dificultades de relación con sus compañeros. No es nada popular en su clase, y en ocasiones debe aguantar los comentarios malintencionados de algunos de sus compañeros y compañeras.
El viernes pasado Jefatura intervino hachís a varios alumnos y alumnas del centro, de 1º, 3º y 4º de la eso, detrás de los cuales llevaban desde hacía tiempo. Todos consumidores, menos uno, la persona que metía y pasaba la droga en el centro. Esta persona era Fátima.
Yo no sé que le ha llevado a Fátima a cometer una tontería como ésta, que va a tener graves consecuencias para sí misma y para otros compañeros. Quizá hayan sido las ganas de granjearse la aceptación del grupo, sus deseos de integrarse, sus ganas de eludir los problemas con sus compañeros. Quizá pensara que las duras palabras que recibía del grupo se convertirían en palabras de admiración y respeto, no sé. Tampoco sé de donde sacaba Fátima el hachís que traía al centro, aunque puedo imaginarme que se lo haya quitado a alguien muy cercano. También puede ser que me equivoque.
Lo que sí sé es que Fátima desearía tener un poquito más de cariño.
jueves, 11 de diciembre de 2008
María, valor seguro
En nuestras jornadas de evaluación, tras haber terminado las deliberaciones de los profesores, se les da unos minutos a los delegados y delegadas para que transmitan a la junta sus impresiones de cómo va el año, sus quejas de lo que no marcha, sus sugerencias de cómo mejorar, sus preocupaciones sobre lo que queda de curso.
A mí, es el momento que más me gusta: les veo tan nerviosos (hablar delante de tantos profes no debe ser fácil para ellos), tan conscientes de la responsabilidad que tienen por ser los representantes del grupo, tan decididos a transmitirnos sus ideas, tan dispuestos a soportar la crítica que debe llevar a un mejor funcionamiento del grupo, que me emociona, sinceramente.
En ocasiones desaprovechan esa oportunidad y no van, o acuden sin haber preparado la cita. En otras, su contribución es determinante para conocer un caso de acoso, o para arrojar luz sobre el mal comportamiento de un grupo. Algunas veces el delegado o delegada debe soportar estoicamente duras palabras del profesorado, siendo capaz de entender que no son personales y que nuestras quejas son hacia el grupo, y que cuando sean transmitidas a sus compañeros estarán cumpliendo su cometido.
Siempre es interesante oírlos, y sólo por ello merece la pena la paliza que supone una tarde completa de evaluaciones.
Nosotros hoy hemos tenido evaluaciones y, como en los años anteriores, María no ha faltado a su cita.
María cursa cuarto de la eso y es delegada de su grupo. También lo fue cuando estudiaba tercero, cuando hizo segundo (dos veces) y cuando cursó primero. ¡Sí señor, tiene vocación y sus compañeros confían en ella!
María sabe que el grupo tiene una valiosa oportunidad y nunca, nunca la desaprovecha: moviliza a su grupo, le hace reflexionar y sacar sus conclusiones, y por último viene y nos las cuenta. ¡¡Vaya delegada excepcional!! Y como sabe que los nervios o la memoria pueden jugarle una mala pasada, lo trae todo perfectamente escrito, y perfectamente nos lo lee desde sus papeles, pausadamente y concentrada. ¡Qué placer escucharla! ¿Queréis saber qué nos ha transmitido esta vez? Vamos a oírla:
-”Un año más como delegada de un curso, en esta ocasión 4º C, me presento ante esta junta como portavoz y representante de mi clase.
En esta exposición trataré de haceros llegar diferentes aspectos del desarrollo de este trimestre.”
-”En primer lugar:
En general hemos sido algo pasivos en un principio. Reaccionamos tarde, pero todos y cada uno de nosotros pondremos los medios necesarios para un mayor rendimiento.
Estamos en tránsito hacia la madurez, la cual en ocasiones se podría apreciar que destaca favorablemente en nosotros, pero que en otras brilla por su ausencia.
A su vez, hemos apreciado una evolución en nuestra conducta referente al respeto del turno de palabra entre nosotros, cosa que al principio no se cumplía.”
-“En segundo lugar: me gustaría enumerar una serie de peticiones.
En ciertas épocas de excesivos exámenes, rogaríamos a todos nuestros profesores que fueran más comprensivos a la hora de mandarnos deberes para casa ya que en dichas épocas solemos carecer de tiempo suficiente.
Creemos lógico que además se nos avise de las fechas de exámenes con unos diez días de antelación aproximadamente para una mejor preparación de estos.
A su vez también, al día se pediría que no se tuvieran más de dos exámenes de materias con mucho contenido.
Y como última petición, estimada como una de las más importantes, se suplicaría que se tomaran unas medidas severas para los alumnos que interrumpan el desarrollo normal de la clase.”
-”Y para finalizar, pretendo nombrar una serie de agradecimientos a los miembros del profesorado.
Agradecer en general el esfuerzo y la dedicación de los profesores al facilitarnos los datos en forma de esquema para una mayor comprensión de los contenidos.
A su vez, las numerosas excursiones que hemos tenido en el trimestre, que han conseguido en todos nosotros una mayor motivación.
En ciertas clases, la reproducción de videos, actividades de canciones, etc.
Y la publicación del blog en internet, para aclaración de dudas y curiosidades."
-"Gracias a todos y cada uno en particular por dedicarnos este tiempo."
ESO 4º C.
¿Qué os parece?
Al terminar, he salido detrás de ella y la he pedido sus apuntes, y ella ha sido tan gentil de dármelos y de darme además, ¡oh, suertudo de mí! un par de besos.
¡Gracias María, ya estoy deseando que llegue la segunda evaluación!