Un profe cualquiera de cualquier instituto contando las cosas que le pasan, ¡ese soy yo!
martes, 30 de noviembre de 2010
El profe no está
martes, 14 de abril de 2009
"Hoy puede ser un gran día..."
Primer día de instituto tras las vacaciones, un poco pesimista y muy perezoso pienso en lo larga que se me va a hacer la jornada.
Nada más llegar me encuentro con Remedios, que luce una cara estupenda y me cuenta que ha estado en Holanda visitando a su hija, se lo ha pasado en grande. Sonríe, saca una caja de bombones y me da un par, el chocolate es delicioso. ¡Humm, pues no va a ser un día tan malo!
Sigo encontrándome gente, todos, radiantes y sonrientes, tienen cosas que contar. Pregunto a Tina por sus padres, que pasan de los noventa años. Me planta dos besos, me dice que no están mal del todo, y me regala una bolsita de almendras garrapiñadas. ¡Están riquísimas, hoy parece que estoy de suerte!
Me voy a mi clase con los de segundo de bachillerato, el grupo que me hace disfrutar este año, una horita relajada, sin tensiones. Salgo al pasillo y Carmen, de inglés, me coge del brazo y me lleva a su departamento mientras nos contamos nuestras vacaciones. Al llegar nos encontramos a Chus compartiendo empanadas dulces de requesón y calabaza, bizcocho de naranja, bizcocho de frutas, longaniza, quesos varios... todo ello traído de su pueblo: “¡Vivan los productos de la tierra!”, gritamos riendo con la boca llena.
Salgo del departamento de inglés, sonriendo y pensando que nada va a poder estropearme el día, si ha empezado así, nada va a poder torcérmelo.
Camino de mi próxima clase, me pierdo por los pasillos silbando alegremente. Si escuchas con atención podrás reconocer la melodía.
...y mañana también.”
sábado, 7 de marzo de 2009
1, 2, 3...
1
Teresa es profesora de francés. Es la jefa del departamento. Se jubilará al finalizar el curso que viene después de más de 20 años de docencia en nuestro instituto. En todo este tiempo Teresa ha vivido para su asignatura, entregada, motivada y exigente. El número total de alumnos de nuestro centro que cursan francés supera a la suma de alumnos del resto de institutos públicos del distrito, ¡ahí es nada! Nuestros chicos y chicas suelen tener buenos resultados en Selectividad, y se dice que salen con buen nivel. Teresa en buena medida se atribuye estos méritos y cree que sin su esfuerzo las cosas no serían así. Teme, además, que la situación empeore cuando ella ya no esté.
Teresa es una persona emprendedora y colaboradora: es una de las tres responsables de la biblioteca del centro, que funciona a pleno rendimiento; también ha realizado durante muchos años (y éste será uno de ellos) intercambios con Francia para sus alumnos más mayores.
Si algún pero se le puede poner a Teresa, es que tiene un fuerte genio.
2
Este año, al departamento de francés ha llegado una profesora nueva. Se llama Marian, debe rozar la cuarentena, y tiene ya unos cuantos años de docencia a sus espaldas. Es madre de un niño de la edad de mi hijo, y desde que llegó hemos charlado unas cuantas veces, no muchas, nuestros horarios no nos lo permiten. De ella he oído decir a Teresa que tiene un bonito acento francés, pero que le cuesta hacerse con las clases, que suele haber jaleo en ellas.
Hace unas semanas, me encuentro a Marian por los pasillos, a última hora. Veo que tiene los ojos rojos. Cuando le pregunto qué pasa su cara se contrae en una mueca que me recuerda a los pucheros de los niños. Comienza a llorar y me cuenta que no aguanta más: tiene problemas con su jefa, Teresa. Me dice que cuestiona sus métodos pedagógicos, que no le da directrices claras de cómo actuar, que no la deja intervenir en las reuniones del departamento para dar sus argumentos, que la presiona continuamente, que la tilda de vaga e inútil. Vaga e inútil. Estas palabras utiliza.
La consuelo como puedo, le digo que debe hablarlo con ella, con el equipo directivo. Ella asiente sin convicción y parece que se tranquiliza, pero comprendo que sólo es momentáneo. Ninguna solución la he aportado. Únicamente algún vago consejo del que hasta yo mismo dudo.
3
Jueves a la hora del recreo. Al pasar por la puerta de Jefatura veo un nutrido grupo de alumnos que protestan. Son de 3º ESO B. Escucho lo que dicen:
-”La semana que viene tenemos examen de francés y nos han dicho que nos entra hasta el tema 8, y nosotros no lo hemos dado. En 3º A sí lo han dado, pero nosotros vamos más lentos y todavía no hemos llegado. Dicen que este año el examen lo va a poner la jefa del departamento en vez de nuestra profesora. Pero eso no es justo porque...”
Siguen protestando mientras yo me dirijo a la cafetería.
jueves, 20 de noviembre de 2008
¡Héroes!
domingo, 16 de noviembre de 2008
¡¡Soy rico!!

Nicomedes es un profesor de matemáticas que ha dejado castigados durante el recreo a cuatro alumnos de 1º de la eso que le han estado dando la lata en clase. Después de reprenderlos un poco, aguanta sus previsibles quejas:
-“¡No nos castigues profe, si no hemos hecho nada, anda...!” dice David.
-”Déjalo David, si es que a los profes les encanta castigar, aunque no tengan razón, es que disfrutan con ello...” dice Álvaro indignado mientras desenvuelve su bocadillo. Sus compañeros asienten.
Nicomedes no les hace ni caso. Van pasando los minutos. Álvaro, mastica muy pensativo mientras mira a Nicomedes.
-”¿Profe, tu eres rico?”, pregunta de improviso.
-”¿Rico yo, de dónde te sacas eso? No, no, yo no soy rico, Álvaro, ya me gustaría, ya.”
-”Como tienes un BMW y un ordenador portátil...” suelta un poco descarado.
-”Bueno, eso es cierto, pero no soy rico, no. Un portátil hoy en día no es algo caro, y respecto al coche, creo que hay que tener un vehículo seguro que pueda prevenir posibles desgracias” le explica Nicomedes.
-”Claro, si fueras rico no serías profesor.” dice, aplicando su lógica particular, y quizá algo despectivo.
-”Ser profesor no tiene nada que ver con ser rico, es algo vocacional. Aunque fuese rico, sería profesor igualmente. A mí me gusta mucho mi trabajo, Álvaro, me reporta muchas satisfacciones pese a los momentos difíciles que hay de vez en cuando.”
-”A mí no me gustaría ser profe, vaya rollo, todo la vida metido en un instituto...” dice el chico bastante categórico, aunque tras unos momentos añade:
-“Bueno, sí que me gustaría, para poder castigar a todo el mundo, se iban a enterar!!”, amenaza sonriendo malicioso...
¡Que dios no nos ponga donde lo haya!, como decía mi abuela.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Predicar con el ejemplo
Reunión del equipo directivo con los padres de los alumnos de eso. Sale a relucir un problema con una profesora. Así lo cuenta una madre:
-” Se ha generado muy mal ambiente entre ella y el grupo: grita a nuestros hijos, utiliza un vocabulario impropio de un profesor, no les deja participar ni hacer comentarios en clase... Dice que su clase es una dictadura, que se hace únicamente lo que ella dice. ¿Qué les parece?”
-”¿Qué asignatura les imparte? pregunta la directora, una forma de saber de qué profesora se trata.
-”Educación para la ciudadanía” contesta la madre con cierto retintín.
Sin comentarios...
(Es una manera de hablar, ¡¡espero vuestros comentarios!!)

lunes, 3 de noviembre de 2008
El Yeti

Imaginaos que es un frío día de invierno y os habéis perdido por las montañas nevadas. De repente os encontráis con unas enormes, enormes huellas en la nieve, como las del Yeti. ¿Qué hacéis? ¡Seguidlas, seguidlas, porque con un poco de suerte os encontraréis con Joaquín!
Joaquín es un profe de matemáticas de mi instituto que en cuanto tiene oportunidad se va a las blancas cumbres a recorrerlas calzado en sus raquetas de nieve, ¿os lo imagináis? Tiene una negra, rizada y poblada barba, y una voz y una risa que son como truenos en las montañas:
-"¡¡JA, JA, JA, JA!! ¡¡N por raíz de tres!!"
Tan alta es su voz que atraviesa sin problemas las paredes, y a algunos de nosotros nos resulta difícil comunicarnos con los alumnos que tenemos alrededor: ¡se le oye mejor a él, cáspita!
A Joaquín le gusta mucho lo que hace, esto de ser profe (por eso quizá esté siempre sonriendo), y a las 8,00 de la mañana (sí, antes de que empiecen las clases) regenta en el instituto un “Club de matemáticas” en el que se mezclan alumnos de distintos cursos; también da clases en la Universidad Autónoma y a un grupo de alumnos con superdotación. Ahí le tenéis, ¡no para de currar!
No sabemos si es que tiene suerte con sus alumnos o que él los hace “florecer”, pero de entre sus manos siempre sale algún chic@ que tiene un papel sobresaliente en las olimpíadas matemáticas: el mejor puesto conseguido por España en unas olimpíadas internacionales lo obtuvo Hugo, un alumno de Joaquín, al que una multinacional de la informática no tardó en ofrecer beca y trabajo nada más acabar 2º de bachillerato.
-”Ya hace problemas que a ninguno de sus profes nos salen” dice de él con admiración.
Joaquín es lo contrario de un profesor quemado, es una bola de fuego, y yo, cuando me imagino mi futuro dentro de unos años, con el temor de no poder aguantar la presión del día a día con los chavales, pienso en Joaquín y en sus 3o años de docencia y mis temores desaparecen.
Aquí le tenéis, este es Joaquín, y este soy yo, orgulloso de ser su compañero y aprendiendo de él y de su actitud todo lo que puedo.
Así que si un día os perdéis por la nieve y veis unas enormes huellas, ¡arriesgaos! Puede que os topéis con el Yeti y os metáis en problemas, no digo que no. Pero quizá tengáis la fortuna de encontraos con Joaquín y sus raquetas... y con algún buen problema.
¡Suerte!
